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viernes, 10 de febrero de 2017

NOVIEMBRE DE 1950, CUANDO ARNOLDO BESSO BATIÓ El RECORD MUNDIAL DE PERMANENCIA EN BICICLETA


Nota 2ª. Por Gerardo Álvarez

Durante la calurosa tarde del domingo 19 de noviembre los tres ciclistas fueron acompañados por centenares de vecinos que los alentaron y ayudaron a mantenerlos despiertos y animados, pero al llegar la noche el doctor Frías aconsejó a Reus y Smaldoni que abandonasen el intento. Fue ese un momento muy duro para Besso pero lo ayudó su novia, María Elena Passadore, que lo acompañó en bicicleta, atendió y alentó a lo largo de más de veinte horas…Y finalmente, ese empeñoso muchacho cañadense, que entonces tenía diecinueve años, según el cronista del mencionado periódico, pudo alcanzar su propósito:

«Relatar todo cuanto aconteció desde ese momento hasta que terminara el intento es algo que no creemos tenga parangón en la historia. Cañada de Gómez íntegro se volcó a alentarlo, durante toda la noche y dando la impresión de que se estaba viviendo un día de fiesta excepcional. La prestigiosa propaladora cañadense «Zonda» con su camión sonoro marchó desde ese momento al lado del raidista, haciéndole escuchar toda clase de música para distraerlo, pitos, tambores improvisados con latas, gritos, aplausos, ruidos miles fueron sucediéndose interminablemente durante la madrugada.
»Llegó así la mañana del día lunes y Cañada de Gómez estaba de fiesta. El comercio local, demostrando cuán bien sabe sentir y pulsar las emociones de nuestra ciudad, sin que nadie lo pidiera decretó asueto para su personal y procedió al cierre de sus puertas (…) Las escuelas también habían dado su voz de «presente» al igual que todo el pueblo de nuestra ciudad.
»Llegó así el momento culminante del intento, o sea cuando por altavoces de «Zonda» se anunció que ese récord mundial había sido logrado. Entonces fue el delirio, ya que allí se vio de todo. Campanas echadas al vuelo, pitos de las fábricas y talleres, pitos de las locomotoras, la Banda Municipal Infantil haciendo escuchar lo más selecto de su repertorio, orquestas improvisadas, bocinas de autos,aplausos, gritos, vivas, etc. fueron atronando el espacio y proclamando a los cuatro vientos que un hijo de Cañada de Gómez había escrito una gloriosa página deportiva».

Cuando ese día a las 14.30, superaba el que era récord mundial en poder de un formoseño, el cañadense no quiso parar y recién lo hizo cuatro horas más tarde. Y así, justamente a las 18.30, es decir, a las 81.30 horas de haber iniciado su intento, aquel notable deportista que fue ArnaldoBesso pudo cumplir su sueño. Y al aludir a su exitoso desempeño, La Nota de Iriondo en su número del 25 de noviembre de aquel ya lejano 1950, pr´clamó en su titular: «Arnaldo Besso: campeón mundial de marcha de bicicleta» y luego precisó que, con el auspicio del Club Deportivo Olimpia, el destacado representante del Cycles Club Abregú había batido el récord mundial y que «pasaba a la historia del deporte argentino al haber concretado «una excepcional hazaña».
En la nota con la cual Estrella recordó ese inusual  acontecimiento, en julio de 1988, dedicó un párrafo muy especial a la novia de Besso, María Elena Passadore, que lo había alentado y acompañado y que «tanto lo acompañó que al tiempo lo llevó al altar, le dio tres hijos», Roberto, quien se recibió de veterinario, Graciela, que vive en Carcarañá y Ricardo Mario, ya fallecido. Y el fragmento final del comentario de La Notasupo describir muy vívida y fielmente las emociones y los entusiasmos de la multitud enfervorizada que se había acercado a la Plaza San Martín para expresar su apoyo y su aliento al joven deportista:
«La final fue apoteótica. En cada esquina de la plaza había una orquesta. Miles de personas alentándolo. Hasta el cura lanzó a vuelo las campanas. Las máquinas del ferrocarril haciendo sonar sus pitos. Policías, bomberos, escuelas, clubes, etc., vivieron e hicieron vivir una verdadera fiesta. La alegría general era contagiosa. Las donaciones, aún de personas que pasaban por el lugar, se iban sumando. Se hacían «vaquitas» y se le hizo llegar a Besso y su animosa novia el cariño, reconocimiento y apoyo que muy bien merecían. Revisado Besso descansó unas horasy muy campante apareció después, agradeciendo miles de veces todo lo que se le había brindado.
»No creemos recordar algo similar. Tal vez cuando don Juan Arfinetti ganó las 14 provincias piloteando un avión, llegó a nuestra ciudad un homenaje parecido. Pero nunca igual.
»Hoy hacemos esta recordación. Porque eso si fue una verdadera hazaña. Porque se partió de la nada y se culminó brillantemente la misma. Hoy, Besso, sigue con su costumbre, es viajante, pero rodeado de otras comodidades distintas a las de aquel entonces.
»Vaya esta recordación para un hombre que por gran capacidad, enorme responsabilidad, gran físico y un amor de apoyo, escribió una verdadera página récord mundial».

Blanca, la hermana de Besso, tiene presente las inenarrables emociones que sus familiares compartieron con él y prácticamente con todo el pueblo de Cañada en esas jornadas memorables. Dice que ella nunca vio nada igual, que cuando concluyó su proeza era tal la algarabía reinante en la Plaza y tan convocante el repiquetear de las campanas de la Iglesia que hasta se bajó mucha gente de dos trenes que en ese momento se habían detenido en la Estación, uno que iba camino a Córdoba y otro que se dirigía a Buenos Aires, quienes desde el puentepresenciaban atónitos y sorprendidos esa manifestación de júbilo popular. Y ella memora también que al alejarse de la Plaza fueron recibidos por el escribano Omar Lassaga en su casa, donde Arnoldo descansó un buen rato y que, días después, el Club Olimpia lo agasajo  con un asado criollo en su pista de mosaicos, al que asistieron centenares de personas.


Arnaldo Besso, que nació en Cañada de Gómez el 21 de setiembre de 1931 y concretó su hazaña con sólo diecinueve años cumplidos, falleció el 3 de marzo del 1999, cuando ya había muerto también aquella novia decidida, María Elena Passadore, que poco después sería su esposa. Y Roberto y Graciela, quienes no habían nacido cuando su padre batiera aquel récord mundial, ahora disfrutan de los relatos y las vivencias, los testimonios y las imágenes que les narran o acercan familiares y relaciones que,al igual que muchos cañadenses, no olvidan aquella legendaria hazaña…